Corazones Negros | Voz Propia: una historia escrita con tinta negra II

| 11/12/2011 | 6 Comments
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(Este artículo es la continuación de “Corazones Negros | Voz Propia: una historia escrita con tinta negra I“)

Más Corazones Negros en los 90 | Voz Propia

Extrañamente, los 90 fue una década mucho más triste que la precedente. Al menos así lo fue para mí, por los acontecimientos dolorosos que me tocó vivir –hechos cruentos que cambiarían mi vida para siempre–. Y creo que fue igual para el país y para los jóvenes –que eran los mismos de antes, pero más golpeados y amargos–. Parafraseando a Ian Curtis en “Decades”, Voz Propia nos cantaba esta curiosa canción de cuna: “Un latir acompasado y la voz era un lamento que quedo en mí/“Aquí estuvieron los muchachos con un peso en sus espaldas”/ ¿Dónde están? /Aquí estuvieron ¿dónde se fueron?/¿Dónde están?/Hay que morir cada noche con el sol /Y cada día volver a nacer. (Miguel A. Vidal, “Los días y las sombras”, 1997).

En los  90, se hablaba de la “generación del desencanto”, de los “alpinchistas”. Es decir, de una juventud que no creía ya en nadie, sin filiación política, sin esperanzas mayores ni horizontes, sin ideales. El movimiento de rock subterráneo disminuyó notablemente su actividad en comparación con los años previos. Los conciertos se espaciaron un poco más cada vez, y la gente comenzó a dispersarse. Los amigos se siguieron yendo y la juventud que aún se resistía a batirse en retirada, vio diluirse esa última década del siglo veinte con un sabor a derrota muy difícil de traducir en palabras: “Solo estrecho las manos a tristes restos/ El vacío es mi calle, mi desayuno /Estos ojos no ven nada que me pudiese gustar /Tú me dices tantas cosas y no logro entender/ Que esa es la ley/Será tu ley… (Los días y las sombras, 1997, M.A. Vidal).

El nuevo siglo –y milenio– no fueron acogidos con especial entusiasmo. De hecho, el Perú se inició en el cacareado siglo veintiuno con el escándalo Montesinos-Fujimori, la renuncia vía fax y el desplome de la poquita fe en el sistema. Los jóvenes que vestían de negro continuaban siendo jóvenes según las estadísticas, pero estaban ya en la “tercera edad de la juventud”. La escena musical rockera se había minimizado, y al igual que todas las manifestaciones culturales y artísticas, había quedado semi sepultada por esos aciagos noventas.

Voz Propia | Los Cristos (sesión de ensayo)

Pese a todo eso, se empezaban a escuchar vocecitas que hablaban de números macro económicamente azules; nos dijeron que ese país-cadáver empezaba a resucitar. ¿Qué tal un poco de humor negro? : “Quiero vivir/ En lo más alto de una torre/ Con luces de neón/ Nunca me gustó el campo/ Y que no soy de allí/ Las máquinas todo funciona /Toda la noche todo revienta/ Mientras sea más enorme/ Mientras haya más ruido/ Mejor yo soy de allí/ Mientras haya más asfalto/ Mientras haya más supermercados/ Yo soy de allí (Megalópolis, M. A. Vidal, Ave de Paso 2001). Vaya que se parece a la ciudad nuestra de hoy en día. A esto se suma la perplejidad de quien ya no se reconoce en su propio lugar, un intercambio de palabras con David Bowie: “Yo no sÉ/ De qué hablan/ Yo estoy lejos/ Yo no soy/ Tú no estás/ Frente a frente/ Con el hombre que vendió el mundo/ Yo perdí el control/ Yo perdí” (“Flor de un día”, Ave de paso, M. A. vIDAL, 2001). Y una afirmación de principios o demarcación del propio ser: “Yo nací a la izquierda/ Yo viví a la izquierda/ Por otro camino/ En otro sentido/ Veo otros paisajes /Escucho otras voces/Choco con todo el mundo”. (“A la izquierda”, M..A. Vidal, 2003).

Voz Propia ha dejado el tinte inevitablemente político de los primeros años, pero no es por cansancio, sino que el discurso se vuelve más amplio e universal. Antes, todos teníamos un solo enemigo, el terrorismo (de extremistas y del estado), pero ya para estos tiempos nuevos, el enemigo está en nuestro barrio –no, ya no existen los barrios…–, en nuestra casa, el enemigo está, quizás en el reflejo que nos devuelve el espejo cada mañana. Un guiño de cinéfilo inspira esta letra: “ Extraños son los de mi especie/ Siempre preguntando, siempre pensando, a una respuesta sigue una pregunta más / ¿Quiénes somos? ¿Dónde vamos?/ Lo cierto es que el juego empezó…” (“Corre Lola Corre”, Miguel A. Vidal, 2003. Basado en textos de la película del mismo nombre).

Pero pese a que ya se habla de prosperidad, y Gastón ya ha reinventado la comida peruana y se la vende al resto del mundo como el non plus ultra gastronómico, y aunque Machu Picchu ya es una maravilla del mundo moderno, algo sigue oliendo muy mal aquí. Un Alan García engordado y domesticado nos vuelve a gobernar. Y todo sigue oliendo muy raro. Y la misma vieja sensación de que te vas borrando de la foto familiar nos persigue: Cierto es / Que invisible soy / No sé bien / Cuando sucedió / Ya no escuchan mis palabras / Ya no escuchan más / Mis palabras se extraviaron / Ya no me ven más…”(“Invisible”, M. A Vidal, El Manifiesto, 2006. Letra inspirada en la novela de Manuel Escorza: “Redoble por Rancas”- Garabombo el invisible).

 

El tiempo ha pasado y los jóvenes de luto miran a los de hoy, con extrañeza pero sin nostalgia por los años vividos. No los obsesiona esa juventud, bien vivida pese a todo, intensa como la de pocos. Aunque se nos sugiere no negarse a dar un paseo con el buen Peter (Pan) por si se hubiese dejado algo importante olvidado en esa tierra de nunca jamás: “Después de esto / Después de tanto / Ha decidido largar / Con Peter y alguien más / Después me cuentas / Después nos vemos / Lleva consigo / Un sombrero / Un tambor / Su nombre Y su voz / Nada tiene más color que el sonido en su voz / Más te vale tocar bien el tambor / Más te vale ser feliz”. (“Peter Pan”, Miguel A. Vidal, 2011).

Este es un verdadero viaje en el tiempo, y aunque nos resulta imposible reseñar todas las muchas y magníficas composiciones de Voz Propia, hemos querido hacer un trip cronológico y revisitar algunos recuerdos que son patrimonio de muchos, lamentablemente hemos tenido que dejar muchas canciones increíbles a un lado por razones de tiempo y espacio. Pero ahora, que se cumplen los 25 años de esta legendaria banda , esperamos que este paseo por algunas de las mejores líricas de Voz Propia nos motive a conocer mucho más su obra, absolutamente imprescindible para armar el rompecabezas del rock peruano y de los corazones negros.

Finalicemos este modesto homenaje a Voz Propia con el extracto de otra canción, esta vez de amor (¿por qué no?): “Imposible prevenirte y decirte / Que no vayas por allí / Que ese era el final / Maldita bruja / Acaso no hay opción / Acaso todo esta escrito / Para algunos como yo / Aún pienso… para ti (“Fuck Off”,Miguel a. Vidal, 2011). Porque estos son versos de amor, escritos con tinta negra, de esa que gotea y destila el propio corazón.

Voz Propia | Lima de Negro | Corazones Negros


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Trabajó como redactora y periodista para las secciones culturales de la revista Sí y el Diario El Peruano. Es instructora de idiomas y traductora free lance. Actualmente escribe para Konexión Rock, además, es editora y autora en: www.postfanzine.blogspot.com, junto a Jaime Higa, artista plàstico, melòmano y galerista de arte. Sus intereses se centran en los diversos movimientos contraculturales, el rock y la cultura alternativa.

Comments (6)

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  1. En el disco “El Manifiesto” (2006) aparece incorrectamente la novela “Redoble de Porrancas”, en realidad es “Redoble por Rancas” de Manuel Scorza.

  2. Corregido. Gracias por la observación…

  3. Arturo Hernandez dice:

    “/Estos ojos no ven nada que me pudiese gustar /Tú me dices tantas cosas y no logro entender/ Que esa es la ley/Será tu ley”…Ceci, esta estrofa es parte del tema La Ley, uno de mis favoritos, somos el 14 en Bar Zela! gracias por tu esplendido aporte a la historia del rock en el Peru!

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